Cuando experimentamos lo impredecible, como algo que no queremos, sufrimos. Por ello es lógico que dediquemos una gran parte de nuestro tiempo, energía y foco en intentar controlar lo externo, con la «ilusión» de prever lo que va a ocurrir y así protegernos del sufrimiento. Sin embargo, lo externo, como decían ya los filósofos estoicos (305 a.C.) no da la felicidad. Por ello debemos asegurarnos de que nuestra felicidad depende lo menos posible de circunstancias externas. Al contrario, solamente tiene que haber una frágil conexión con lo que nos ocurre y el nivel de nuestra felicidad. Esto es posible si nos centramos en nuestro mundo interno, en lo que sí podemos controlar y además es la fuente de nuestra felicidad.

Entonces podemos contar con lo único que siempre puede estar ahí, la única certeza posible: la de contar con uno mismo. Esto significa mantenernos en nuestro «centro» y que, cuando estemos en medio del caos, el naufragio o en el ojo del huracán, podamos contar con la calma y la quietud mental para observarnos, percibir lo que sentimos y actuar desde la claridad mental haciendo el mejor uso de nuestros recursos. 

Ser feliz, por tanto, consiste en la capacidad de sostenernos emocionalmente para transitar los cambios que acontezcan y que seamos capaces durante este «proceso» de darnos lo que necesitamos para vivir con aceptación y paz interior cada momento. 

Por ello, te recomendamos los siguientes 6 tips para autogestionarte emocionalmente durante estos tiempos

1. Sé tu propio observador

El objetivo es mantener tu observación, tu atención conectada a tu vida, momento a momento, instante a instante. Para ello cálmate y escucha qué está pasando en tu interior y qué te estás diciendo. Tus pensamientos generan emociones y estas condicionan como actúas. Observar tus pensamientos te ayuda generar distancia entre tu persona y lo que acontece disminuyendo la reacción emocional. 

2. Vive aceptando

Pregúntate si puedes cambiar positivamente lo que está ocurriendo en ese momento. Si la respuesta a esa pregunta es «sí», entonces sigue adelante y hazlo. Si la respuesta es «no» entonces pregúntate si puede aceptar esa situación y puedes transitar esa situación con paz interior.

3. Experimenta que es algo «elegido»

Ve más allá de la aceptación y experimenta esta situación como si lo hubieras elegido. Describe cómo esta situación puede ayudarte a mejorar los diferentes aspectos de tu vida y encuentra un sentido a lo que ocurre. 

4. Conecta con el sentido de superación

Alinéate para ello con tu mejor versión, con lo más elevado de ti. Esto no tiene que ver con preocuparse, sino con estar en el «aquí y el ahora» teniendo presente los valores y compromisos que sustentan tu forma de ser.

5. Cuestiona los pensamientos

Los pensamientos que luchan contra lo que sucede («esto no debería ocurrir»), que alertan de un peligro inexistente («algo terrible va a suceder») o que no tienen por qué ser ciertos condicionan tu modo de sentir y actuar.

6. Sé consciente de tus necesidades

Escúchate, date tiempo, compréndete. Pregúntate que es lo que necesitas en cada momento y cuál es la mejor manera de darte lo que necesitas.

La ilusión de «vivir en lo seguro» nos lleva al infierno de querer controlar lo externo. Aceptar (de una vez por todas) que vivimos en el «no saber» es el empujón que necesitamos para buscar la felicidad en nuestro interior. De alguna manera, la incertidumbre nos invita a responsabilizarnos de eso que sí nos da la felicidad: la certeza de estar para nosotros.

Artículo elaborado por Zeneida Bernabé, experta en gestión del sufrimiento, inteligencia emocional, meditación, mindfulness y coaching.

Noticias Relacionadas

Post Anterior

Liquidez en tiempos de Coronavirus: ¿Qué hacer con mi flujo de caja?

Post Siguiente

Es Hora de dejar el ‘PORNO Emprendedor’ y Ponerse a Trabajar en Serio